La realidad es tozuda, la mentira también: El caso del ex alcalde Pedro del Cura
Carlos Gómez Torrijos
Portavoz del partido político Vecinos por Rivas Vaciamadrid
El mundo de la política está lleno de giros inesperados, promesas rotas y decisiones que, a menudo, parecen más un juego de ajedrez estratégico que un compromiso genuino con el bienestar social. Esta es la historia del ex alcalde de Rivas Vaciamadrid, Pedro del Cura, quien, en julio de 2022, decidió abandonar su cargo, prometiendo regresar a un espacio conocido: el de técnico de juventud. Sin embargo, la realidad resulta ser mucho más compleja y reveladora que lo que muchos podrían interpretar a simple vista.
La renuncia de un alcalde y su promesa de retorno
Pedro del Cura, en un comunicado que resonó en los oídos de sus conciudadanos, anunció su retiro de la alcaldía después de haber cumplido ocho años en el cargo. Sus palabras, aparentemente sinceras, indicaban su deseo de regresar a un puesto que había ocupado anteriormente. «Abandonaré la política institucional municipal, a la que llegué hace dos décadas», dijo, dejando entrever que su intención era volver a la esencia de su carrera profesional. Pero, ¿realmente se alejaría de la política o había algo más detrás de esta decisión?

La trampa del engaño y el poder de la mentira
Poco después de su renuncia, se hizo evidente que el camino de Pedro del Cura no era tan claro como había afirmado. En lugar de regresar a su antiguo puesto, se supo que había buscado una candidatura para convertirse en senador por el partido Sumar. La ambición política pareció jugar un papel crucial en su decisión, ya que, aunque no logró obtener ese cargo, su búsqueda de poder no se detuvo ahí. De hecho, la realidad es tozuda, y a menudo expone las verdades ocultas tras las promesas de los políticos.

Una nueva plaza ad hoc y un sueldo alto
Sorprendentemente, y en lo que parece ser una jugada bien calculada, se creó para Pedro del Cura un nuevo puesto dentro de la estructura municipal: el de «Comisionado de Ciudad». Este nuevo rol, que le garantiza un sueldo anual de 105,000 euros —un 75% más que lo que percibe la propia alcaldesa— ha generado controversia entre los vecinos de Rivas. ¿Qué justifica la creación de un puesto que ni siquiera existía anteriormente? La respuesta parece obscurecida por intereses que van más allá del bienestar de la comunidad.
El comisionado, que hasta ahora operaba bajo un perfil de asesor, ahora tendrá poder de ejecución, lo que trae consigo inquietudes sobre su verdadero propósito. Según diversas fuentes municipales, parte de su actividad incluye realizar viajes a países cuya utilidad para los ciudadanos de Rivas es cuestionable. Pero quizás lo más alarmante ha sido su supuesta intervención en asuntos educativos, como amenazar a la directora de un colegio público que no estaba alineada con su agenda ideológica.

Reflexiones finales: ¿Qué nos dice la historia de Pedro del Cura?
La situación de Pedro del Cura es un ejemplo claro de cómo a veces las palabras de los políticos pueden ser engañosas. Su insistencia en dejar la alcaldía “para volver a su puesto de siempre” revela una narrativa construida sobre la mentira y la manipulación, donde la realidad se convierte en un mero telón de fondo para cubrir las verdaderas intenciones. La creación de un puesto innecesario y un sueldo alto plantea preguntas críticas sobre la transparencia y la ética en la política.
En conclusión, el caso de este ex – alcalde no solo es un recordatorio de que la mentira puede ser tentadora y seductora, sino que también nos advierte que la realidad, inevitablemente, tiende a salir a la luz. En un mundo donde la política y la realidad a menudo chocan, es fundamental que los ciudadanos mantengan su mirada crítica y exijan claridad y honestidad a sus representantes.

