Rivas precariza el deporte
Janette Novo
Portavoz del Partido Popular en Rivas Vaciamadrid
Durante años, Rivas Vaciamadrid ha presumido de ser “Ciudad del Deporte”, de contar con grandes deportistas y de que hasta las disciplinas deportivas más inusuales se practicaban en nuestro municipio, pero eso ha cambiado. Esa fachada de cartón piedra se cae a pedazos. La realidad que el Gobierno municipal pretende ocultar tras una cortina de propaganda es desoladora: el deporte ripense está siendo asfixiado por una gestión nefasta, un mantenimiento inexistente y clubes «exiliados» que deben buscar refugio en municipios vecinos.
Hace unos días, el Ayuntamiento anunció que está valorando una iniciativa privada para construir una instalación deportiva municipal en la ciudad. Cederán una parcela dotacional de titularidad municipal para que una empresa construya y gestione una instalación al estilo del Supera, es decir, recurrirá a la tan denostada colaboración público privada. Esa misma que hace unas semanas rechazaba como forma de construir una residencia de mayores en Rivas Vaciamadrid.
El Gobierno de IU agita la bandera de lo público para bloquear infraestructuras necesarias, como la residencia de mayores, bajo el pretexto de que la colaboración público-privada es una suerte de traición al ciudadano. Sin embargo, cuando se trata de su propia incapacidad para construir infraestructuras deportivas, abrazan sin pudor el capital privado y los fondos de inversión.
El Centro Deportivo Supera no fue una victoria de la gestión municipal; fue el reconocimiento de una rendición. Cedieron suelo público a una empresa participada por capital riesgo para que lo explotara durante 40 años porque la administración local fue incapaz de gestionar sus propios recursos. Ahora, ante el colapso evidente, anuncian una nueva entrega de suelo municipal a manos privadas. ¿Cómo pueden sostener la mirada a los vecinos diciendo que el modelo privado es un «ataque» para los mayores pero una «solución» para los deportistas? Esta incoherencia no es solo política; es un fraude moral que demuestra que el Gobierno municipal ha perdido el norte y solo se mueve por conveniencia de siglas.
¿Por qué es válida la gestión privada para un gimnasio y no para una residencia? El «pendulazo» ideológico es evidente: solo aceptan el modelo si son ellos quienes licitan. El modelo «Supera» no soluciona el problema de base: nuestros clubes siguen sin espacios para entrenar.
Resulta humillante que clubes de Rivas tengan que alquilar naves en el polígono industrial porque la Concejalía de Deportes les cierra la puerta alegando falta de espacio. Es inaudito que el Club Rítmica Elegance tenga que celebrar su torneo en Campo Real porque su propia ciudad les pone trabas, o que 200 niñas de voleibol deban irse a Arganda o Vallecas para poder entrenar.
Mientras esto ocurre, las instalaciones actuales languidecen. El frontón del polideportivo Parque del Sureste tiene grietas y desconchados en sus paredes y los días de lluvia no pueden entrenar porque la cancha no está techada, al igual que ocurre con la pista de hockey aledaña. Si llueve no se entrena, si llueve no hay partido. Pero no solo llueve fuera, llueve dentro de las instalaciones. Las goteras en el pabellón del Sureste obligan a suspender partidos, exponiendo a nuestros equipos a sanciones económicas y gastos adicionales. Rivas no solo no construye; Rivas no mantiene.
¿Acaso no tienen derecho estas personas a practicar deporte en su ciudad? Un municipio con más de 105.000 habitantes no puede continuar con las mismas instalaciones deportivas y los mismos equipamientos. Unas infraestructuras que además necesitan mantenimiento porque muchas de ellas están abandonadas y necesitan que se invierta en su mejora. El ejemplo más reciente lo tenemos en el pabellón del polideportivo Parque del Sureste, donde se han tenido que cancelar partidos de fútbol sala por las goteras, algo que puede suponer sanciones económicas al equipo ripense, así como tener que asumir los gastos de desplazamiento del equipo visitante.
Tenemos déficit de instalaciones deportivas y resulta que el Ayuntamiento ha anunciado a bombo y platillo el VII Plan de Vivienda de Alquiler que consistirá en la construcción de 400 viviendas distribuidas en seis parcelas, cinco de las cuales son dotacionales y que podrían destinarse a los equipamientos que nuestra ciudad necesita.
Encima, para completar la absurdez, una de las parcelas elegidas por el Ayuntamiento para construir vivienda de alquiler está al lado de la pista de atletismo, incluso dentro de la valla que da acceso al polideportivo Cerro del Telégrafo desde la calle Junkal. No entendemos que se pueda construir en esa parcela otra cosa que no sea una instalación deportiva porque Rivas Vaciamadrid tiene una necesidad imperiosa de que se construyan nuevos equipamientos municipales que favorezcan la práctica deportiva a nuestros vecinos y clubes.
Es impostergable que el gobierno municipal deje de priorizar el sectarismo ideológico y empiece a gestionar la ciudad y sus espacios pensando únicamente en el interés general y en el beneficio de los ripenses. Rivas está precarizando el deporte, maltratando a sus clubes y expulsando a sus deportistas. El responsable de este declive tiene nombre y apellidos en la bancada del Gobierno.
Los deportistas y los clubes no piden privilegios; exigen que sus impuestos se traduzcan en infraestructuras dignas en su propia ciudad y no tener que marcharse a hacer deporte en los municipios vecinos.

