Septiembre: el momento de decidir qué Rivas queremos
Janette Novo
Portavoz del Partido Popular en Rivas Vaciamadrid
Septiembre marca siempre un nuevo comienzo. Tras el verano, las familias recuperan sus rutinas, los estudiantes vuelven a las aulas y las empresas retoman proyectos. También la política municipal inicia un nuevo curso. Y es precisamente en estos momentos cuando conviene detenerse a reflexionar sobre la ciudad que tenemos y, sobre todo, sobre la ciudad que queremos construir para el futuro.
Rivas Vaciamadrid es una ciudad extraordinaria. Una ciudad joven, dinámica, con un enorme potencial y con vecinos comprometidos que han contribuido durante décadas a convertirla en uno de los municipios más importantes de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, tener potencial no basta. También hace falta gestión, planificación y una visión clara de futuro.
Las elecciones municipales de 2023 dejaron un mensaje que no puede ignorarse: por primera vez en la historia, el Partido Popular fue la fuerza más votada en nuestra ciudad. Más allá de las siglas, aquel resultado reflejó una realidad evidente: miles de vecinos expresaron su deseo de que Rivas iniciara una nueva etapa.
Desde entonces, ese deseo de cambio no ha desaparecido. Al contrario. Son muchos los vecinos que observan con preocupación cómo problemas que afectan a su vida diaria siguen sin resolverse. La dificultad para acceder a una vivienda, la presión fiscal que soportan muchas familias, las necesidades en materia de movilidad, la limpieza de nuestros barrios, la seguridad o el apoyo a la actividad económica siguen siendo cuestiones que exigen respuestas eficaces.
Los vecinos no esperan debates ideológicos permanentes. Esperan soluciones. Quieren una administración cercana, eficiente y centrada en mejorar su calidad de vida. Quieren que los recursos públicos se gestionen con rigor y transparencia. Quieren instituciones al servicio de los ciudadanos y no ciudadanos al servicio de las instituciones.
Por eso creo que el verdadero debate político en Rivas no es entre izquierdas y derechas. El verdadero debate es entre conformarse o mejorar. Entre mantener inercias o afrontar los retos con ambición. Entre una política centrada en sí misma o una política centrada en los vecinos.
Defender lo público significa precisamente eso: garantizar que cada euro de los contribuyentes se utilice de forma responsable, que los servicios funcionen adecuadamente y que las prioridades del Gobierno coincidan con las prioridades de los ciudadanos. Lo público no pertenece a ningún partido político. Pertenece a todos los ripenses.
Estoy convencida de que Rivas Vaciamadrid puede aspirar a mucho más. Puede ser una ciudad más abierta, más moderna, más segura, más atractiva para la inversión y el empleo, con mejores servicios y con una administración más cercana a quienes sostienen con su esfuerzo el bienestar común.
Para lograrlo hace falta una forma diferente de entender la política. Una política basada en la honestidad, la responsabilidad y el servicio público. Una política que escuche más y sermonee menos. Que gestione más y divida menos. Que construya puentes en lugar de levantar trincheras.
El cambio que muchos vecinos reclaman no consiste simplemente en sustituir a unos gobernantes por otros. Consiste en cambiar las prioridades. Consiste en poner a los ciudadanos en el centro de cada decisión. Consiste en recuperar la confianza de quienes sienten que la política municipal lleva demasiado tiempo mirándose a sí misma.
Comienza un nuevo curso político y, con él, una nueva oportunidad para decidir qué Rivas queremos ser. Yo tengo claro el modelo de ciudad en el que creo: una Rivas donde las instituciones estén al servicio de los vecinos, donde la gestión prevalezca sobre la ideología y donde el futuro se construya desde la ilusión, la libertad y el respeto.
Ese es el camino por el que seguiré trabajando porque lo nuestro es Rivas. Porque Rivas Vaciamadrid merece más. Y porque estoy convencida de que lo mejor para nuestra ciudad está todavía por llegar.

