Maite y Pablo: dos vidas que iluminan la diversidad en Rivas

Maite y Pablo: dos vidas que iluminan la diversidad en Rivas

En Rivas Vaciamadrid, las historias de Maite Castiñeiras y Pablo Izquierdo se entrelazan estos días como ejemplos de resiliencia y compromiso. Dos voces distintas unidas por una misma causa: visibilizar sus discapacidades para que otras personas encuentren caminos más amables y accesibles.

Maite: aprender a mirar el mundo de nuevo

Maite tenía 45 años cuando la oscuridad empezó a ocupar su vida sin avisar. Primero fueron los colores, que se apagaron sin motivo. Luego, los golpes contra los muebles, la incapacidad para conducir de noche, los vasos que no alcanzaba porque su campo visual se estrechaba. Hasta que un día, al despertar, su ojo derecho ya no veía nada.

En urgencias llegó la sospecha de glaucoma. Al día siguiente, en el Hospital del Sureste, el diagnóstico definitivo: retinosis pigmentaria, una enfermedad degenerativa sin cura que afecta en España a más de 15.000 personas.

«Mi mundo se fue apagando poco a poco», recuerda con serenidad cuatro años después. Hoy habla desde un despacho de la Casa de Asociaciones, donde participa en la Semana de la Discapacidad 2025. Allí se reúne cada martes con una docena de personas afiliadas a la ONCE; unas 90 viven en Rivas. “Yo era de las nuevas y estaba en mi burbuja, pero escuchar a quienes llevan toda una vida con esto te da herramientas para seguir”, cuenta.

Maite aprendió a manejar el bastón en ocho meses. Rememora con precisión el día en que recorrió sola un kilómetro hasta el metro: “Iba temblando, pero lo conseguí”. En su barrio, Covibar, se mueve ya con fluidez entre comercios conocidos. Aun así, reclama algo que puede marcar la diferencia entre seguridad y riesgo: más semáforos acústicos. “En la calle te guías por el oído. Si falla, te la juegas”.

En casa, todo debe tener su lugar. El orden se convierte en autonomía. La ONCE le adaptó la vitrocerámica con una plantilla táctil para poder cocinar. Pasos pequeños que construyen cotidianidades nuevas. Pasos que Maite ha aprendido a dar sin miedo.

Pablo: crecer con un trastorno del lenguaje y ayudar a otros a entenderlo

A sus 21 años, Pablo Izquierdo conoce bien lo que significa que el mundo avance sin que las palabras lleguen a tiempo. Nació con un trastorno del desarrollo del lenguaje, detectado cuando apenas tenía dos años y comenzó a mostrar una regresión: dejó de decir palabras que ya había aprendido y parecía no reaccionar cuando le hablaban.

“Les cuesta pensar, recordar, encontrar las palabras”, explica él mismo con una claridad que ha costado años de trabajo. Su madre, Esther González, recuerda el peregrinaje médico: «Siempre te dicen que ya hablará, pero cuando no llegan a 50 palabras a los dos años, hay que actuar».

La atención temprana terminó a los seis años y, a partir de ahí, las terapias solo pudieron continuar pagando tratamientos privados. “Si tienes recursos, avanzas; si no, te quedas atrás”, lamenta.

Hoy, madre e hijo forman parte activa de ATELMA, la Asociación de Personas con Trastornos Específicos del Lenguaje de Madrid. Atienden en Rivas a unas treinta familias, aunque sospechan que hay muchas más sin diagnosticar o confundidas con TEA o TDAH. “A veces el lenguaje no encaja con esos patrones, pero el problema se sigue camuflando”, explica Esther.

Su reivindicación es clara: formación en los centros educativos. No bajar objetivos, sino adaptar el lenguaje para que el aprendizaje sea accesible. Pablo es un ejemplo de por qué merece la pena hacerlo.

Dos vidas que suman para hacer visibles muchas más

Durante la Semana de la Discapacidad, Rivas ha puesto foco en historias como las de Maite y Pablo: personas que, con su experiencia, derriban prejuicios y abren camino a otras. Sus relatos no solo sensibilizan: construyen comunidad, acompañan, enseñan y recuerdan que la diversidad funcional es parte esencial de la ciudad.

Ellos ya lo están haciendo: Maite desde la ONCE; Pablo y su madre desde ATELMA. Sus vidas, narradas sin heroísmos artificiales, son un testimonio de lo que significa resistir, adaptarse y transformar la mirada del entorno.

Sergio Lombera

Creador y redactor de Rivasvaciamadrid.info, apasionado por contar lo que ocurre en Rivas. Redacto, investigo y comparto las historias que dan vida a nuestra ciudad, con la ilusión de mantenerte siempre bien informado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *