Rivas inhabilita dos infraviviendas en la Cañada Real para evitar nuevas ocupaciones y frenar la compraventa ilegal
El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ha intervenido en la inhabilitación de dos infraviviendas situadas en el sector 4 de la Cañada Real con el objetivo de impedir su reocupación y evitar posibles operaciones de compraventa ilegal o cualquier otro uso irregular de estos espacios.
La actuación se ha llevado a cabo a petición de la Comunidad de Madrid, titular de los terrenos, aprovechando la capacidad operativa del Consistorio ripense para actuar de manera directa sobre el terreno.
Según ha explicado el Ayuntamiento, una de las infraviviendas se encontraba deshabitada, mientras que la segunda ha sido cedida a la Administración después de que sus ocupantes accedieran a una vivienda digna dentro del proceso de realojos contemplado en el Pacto Regional por la Cañada Real.
Evitar el «efecto llamada» y la especulación
Desde el Gobierno municipal insisten en la necesidad de actuar con rapidez una vez se produce un realojo para evitar que las viviendas vacías vuelvan a ser ocupadas o entren en circuitos de compraventa ilegal.
El Consistorio lleva tiempo alertando sobre el riesgo de reocupaciones y sobre el denominado «efecto llamada» que, a su juicio, generan determinadas prácticas especulativas en la Cañada Real. Entre ellas, la venta irregular de parcelas o el alquiler de habitaciones, cobertizos o barracones en condiciones de extrema precariedad.
En este sentido, el Ayuntamiento considera fundamental reducir al máximo el tiempo que transcurre entre el realojo de las familias y la posterior inhabilitación o demolición de las construcciones vacías para evitar nuevas situaciones de vulnerabilidad y explotación.
Reclaman un plan de choque y más coordinación institucional
Durante la última Asamblea de la Cañada Real, el Comisionado de Ciudad de Rivas trasladó a entidades sociales, asociaciones y grupos políticos la necesidad de impulsar un plan de choque frente al uso irregular del suelo público y contra quienes obtienen beneficios económicos aprovechándose de la situación de exclusión existente en la zona.
Las entidades sociales que trabajan en la Cañada también han reclamado una mayor coordinación entre administraciones para evitar que las infraviviendas vacías tras los realojos vuelvan a ocuparse.
Rivas insiste en crear un consorcio para agilizar los realojos
El Ayuntamiento continúa reclamando la constitución de un consorcio entre las distintas administraciones firmantes del Pacto Regional con el objetivo de agilizar los procedimientos, ordenar los realojos y ofrecer mayor seguridad a las familias afectadas.
Además, el Gobierno local recuerda que, casi dos años después del acuerdo para movilizar 330 millones de euros destinados a facilitar el acceso a una vivienda digna, todavía no se ha concretado la fórmula jurídica necesaria para ejecutar estas inversiones.
Desde el Consistorio muestran su preocupación por esta situación y reiteran la necesidad de desbloquear cuanto antes este instrumento para avanzar en el cumplimiento del Pacto Regional.
La posición municipal pasa, según defienden, por garantizar una vivienda digna a las familias vulnerables, avanzar en el proceso de realojos y combatir cualquier forma de especulación urbanística o aprovechamiento económico sobre suelo público.



