Ciudad del Deporte vs Cruda Realidad: Un Lamentable Abandono del Deporte en Rivas Vaciamadrid
Carlos Gómez Torrijos
Portavoz del partido político Vecinos por Rivas Vaciamadrid
Continuamente el gobierno de nuestra ciudad se jacta de ser conocida como la «Ciudad del Deporte», pero es imperativo desenmascarar la cruda realidad que enfrentamos los vecinos y los clubes deportivos de Rivas Vaciamadrid. La falta de inversión por parte del gobierno municipal ha llevado a un alarmante abandono de nuestras instalaciones deportivas, que se encuentran en condiciones deplorables y lejos de lo que merecen nuestros jóvenes y deportistas.
La imagen que se intenta proyectar desde el Ayuntamiento se asemeja a una cortina de humo, diseñada para ocultar una situación que es, en muchos aspectos, insostenible. Las pocas instalaciones deportivas que existen en nuestra ciudad presentan defectos evidentes: humedades que afectan la estructura, marcadores rotos que son un claro signo de desatención, parquets desgastados que ponen en riesgo la integridad de nuestros deportistas, y suelos levantados que solo añaden al panorama de desolación.
Es inaceptable que, en una ciudad que se jacta de su compromiso con el deporte, los ciudadanos tengamos que enfrentarnos a estas realidades. ¿Dónde están los recursos invertidos en el deporte local? ¿Por qué el gobierno municipal no actúa para garantizar instalaciones seguras y adecuadas para la práctica deportiva?
Desde Vecinos por Rivas Vaciamadrid llevamos tiempo denunciándolo: el brillante eslogan del gobierno no es más que una fachada que oculta el estado lamentable de nuestras infraestructuras. Es hora de confrontar la propaganda con los hechos.

La situación del Polideportivo Parque del Sureste es el ejemplo más flagrante y reciente de esta mala gestión. El pasado 17 de enero de 2026, la imagen de Rivas como referente deportivo se hundió, literalmente, bajo el agua. Un partido de la competición oficial de fútbol sala femenino tuvo que ser suspendido por la imposibilidad de garantizar la seguridad de las jugadoras en una pista encharcada. No es un hecho aislado. Como informaron medios locales, este problema es recurrente y ya había afectado a otros equipos, como el juvenil de División de Honor del Rivas Futsal, cuyo presidente lamentaba el «trastorno terrible» y los costes económicos que estas suspensiones acarrean para los clubes.

Hasta finales de 2025, las piscinas climatizadas funcionaron con deshumectadoras de más de 25 años, como reconoció el propio Ayuntamiento. Durante años, los usuarios han soportado niveles de humedad que llegaron a provocar mareos, una situación intolerable que evidencia una alarmante falta de mantenimiento preventivo.

Las pistas de tenis presentan grietas, el césped de campos de fútbol como el del Cerro del Telégrafo ha provocado lesiones a los jugadores, y las instalaciones de frontenis se encuentran en un «estado lamentable», sin cubierta y con el suelo encharcado y vallas rotas.

Marcadores rotos, parquets desgastados, suelos levantados y vallados rotos son la norma, no la excepción. Una situación denunciada no solo por nuestro grupo, sino también por otros partidos de la oposición, que han llegado a calificar la situación de «emergencia deportiva». Pero claro, como es contra el gobierno municipal, no verás a las plataformas afines criticar nada, al revés se vuelven feroces contra quienes alzamos la voz en contra de la gestión municipal de la alcaldesa Aida Castillejo y su pseudoequipo de gobierno.
El gobierno municipal se defiende argumentando que ya está invirtiendo, pero los números no mienten. Para 2026, en un presupuesto consolidado de 157,53 millones de euros, el área de deportes recibió un pírrico aumento del 2,14%. Esta cifra es un insulto a los miles de deportistas de Rivas y una prueba irrefutable de la baja prioridad que el deporte tiene en la agenda real del gobierno, más allá de los eslóganes.
Mientras la población de Rivas no deja de crecer, la inversión en nuevas infraestructuras y en el mantenimiento de las existentes se estanca. La relación entre el gasto por habitante y la superficie deportiva disponible, aunque en el pasado fue un punto fuerte, hoy se ve amenazada por la falta de una planificación ambiciosa y una financiación adecuada. El gobierno prefiere decantarse por polideportivos privados en lugar de reforzar la red pública, como hemos denunciado desde Vecinos por Rivas. No deja de ser curioso que un gobierno que se vende como adalid de los servicios públicos, tenga una ciudad con dos polideportivos públicos y uno privado (y anuncien un segundo polideportivo privado). Es decir, un gobierno de izquierdas aboga por tener dos polideportivos públicos y dos privados ¿Quién puede sostener esto siendo de izquierdas como dicen que son?
La respuesta del Ayuntamiento ante esta crisis es tan predecible como ineficaz: parches y excusas. Ante las goteras, la concejala de Deportes, Mónica Carazo, llegó a afirmar que «no existe una avería como tal», atribuyendo el problema al «deterioro de piezas concretas». Esta declaración, es un insulto a la inteligencia de los vecinos. No se trata de «piezas concretas», sino de una falta de mantenimiento estructural y de una visión a largo plazo.
Los vecinos y deportistas de Rivas merecemos más que un eslogan. Merecemos instalaciones seguras, modernas y suficientes para una ciudad de nuestra envergadura. Merecemos un gobierno que invierta en nuestro bienestar en lugar de en su propia propaganda.
Desde el partido político Vecinos por Rivas Vaciamadrid no nos cansaremos de señalar esta cruda realidad. Seguiremos visitando las instalaciones, escuchando a los clubes y canalizando sus quejas. Instamos a todos los usuarios afectados a que no se callen. Utilicen los canales oficiales para presentar sus quejas y sugerencias. La presión ciudadana es la única herramienta que puede obligar a este gobierno a pasar de las palabras a los hechos.
Ya basta de parches. Ya basta de excusas. Exigimos un plan de choque real, con una inversión valiente y una planificación seria para rehabilitar nuestras instalaciones deportivas. Si el gobierno actual no es capaz de garantizarlo, debería hacerse a un lado y dejar paso a quienes sí creemos que Rivas puede y debe ser, de verdad y no solo de palabra, una auténtica Ciudad del Deporte.

