El cartel del millón de euros
Carlos Gómez Torrijos
Portavoz del partido político Vecinos por Rivas Vaciamadrid
Durante años, muchos vecinos de Rivas-Vaciamadrid hemos pasado junto al cartel que prometía una obra fundamental para nuestra ciudad: la prolongación de la avenida de la Tierra hasta la avenida de la Democracia, facilitando así el acceso vial hacia la autopista M50. Ese cartel, con letras claras y visibles, anunciaba que el Ayuntamiento asumiría, en su plan de inversiones, la financiación de esta mejora que tantas esperanzas generaba. Sin embargo, lo que en principio parecía un compromiso firme se ha convertido en un triste ejemplo de cómo la desinformación y la falta de transparencia erosionan la confianza ciudadana.

Lo que ocurrió es más grave de lo que parece. Aquello que debió ser un proyecto público y accesible para todos está siendo ejecutado, años después, por una empresa privada: Jarama Desarrollos Inmobiliarios. Esta maniobra supone que más de un millón de euros destinados originalmente a la obra, desaparecieran del plan de inversiones municipales sin explicación alguna. Para los vecinos, resulta difícil entender cómo un compromiso público se diluye de este modo, dejando en evidencia la desconexión entre quienes gobiernan y quienes viven aquí.
La sensación de engaño crece cuando al preguntar al ayuntamiento, la respuesta es que “destinan ese dinero a hacer esa obra”, cuando la realizad, tozuda siempre, les deja por mentirosos.

Como portavoz de Vecinos por Rivas Vaciamadrid, exijo explicaciones claras y completas sobre el destino de ese millón de euros. Los vecinos merecemos saber quién tomó esta decisión, bajo qué criterio y cuáles han sido las consecuencias económicas y sociales para nuestro municipio. Solo con información veraz y un compromiso renovado con la transparencia podremos reconstruir la confianza y evitar que “el cartel del millón de euros” se convierta en símbolo de promesas incumplidas y gestiones opacas.
Rivas-Vaciamadrid merece una gestión a la altura de sus vecinos, que para eso pagan muchos impuestos. Merece una gestión pública responsable, cercana y honesta, donde los intereses vecinales estén por delante de los beneficios ideológicos. La prolongación de la avenida de la Tierra era un proyecto que durante muchos años nos metieron por los ojos, para quedar bien. Que hoy forme parte de una trama oscura de inversiones desviadas y promesas rotas debería ser un llamado de atención para todos los actores implicados. Nuestro compromiso es seguir vigilantes y exigir que los recursos públicos se utilicen para mejorar la calidad de vida de todos los ripenses, sin atajos ni engaños.
En definitiva, el “cartel del millón de euros” no solo señala una obra que nunca fue como se prometió, sino que también refleja un problema mayor: la necesidad urgente de recuperar la confianza en nuestras instituciones locales. Porque la transparencia no es un lujo, sino un derecho de todos los vecinos y el pilar fundamental para construir juntos el futuro que Rivas-Vaciamadrid merece.

