Encarna, la vecina de Rivas de 96 años que encuentra en el deporte su mejor aliado

Encarna, la vecina de Rivas de 96 años que encuentra en el deporte su mejor aliado

A sus 96 años, Encarnación Serrano Martínez se ha convertido en todo un ejemplo de vitalidad en Rivas Vaciamadrid. Vecina de Rivas Futura y habitual del polideportivo Cerro del Telégrafo, Encarna demuestra cada semana que la edad no es un límite cuando se mantiene una rutina activa y una actitud positiva ante la vida.

Con su gorro azul, bañador y una energía que sorprende a quienes la rodean, acude con constancia a sus clases de aquagym, una actividad que lleva practicando desde hace décadas y que se ha convertido en una parte esencial de su día a día.

Una vida activa dentro y fuera de la piscina

Encarna cumple 96 años este 29 de abril y lleva cerca de 30 años vinculada a la piscina municipal del Cerro del Telégrafo. Primero comenzó con clases de natación, aprendiendo a nadar a los 68 años, y más tarde pasó al aquagym, disciplina que sigue practicando cada semana junto a sus compañeras, hoy ya amigas inseparables.

Pero su actividad no termina en el agua. En casa utiliza su bicicleta estática cada día, realiza caminatas frecuentes y utiliza el transporte público para desplazarse por Madrid y visitar tanto a especialistas médicos como a amigas que ya no pueden salir de casa.

Según explica, mantenerse en movimiento no solo le aporta bienestar físico, sino también salud mental. Para ella, salir de casa y mantenerse activa es una necesidad diaria.

De modista en la posguerra a referente de vitalidad en Rivas

Nacida en Madrid y criada entre la capital y Alborea (Albacete), Encarna vivió la dureza de la posguerra desde muy pequeña. Su madre era modista y gracias a ese oficio logró sacar adelante a la familia tras la muerte de su padre.

Siguiendo ese camino, ella también se dedicó durante años a la costura. Primero trabajando como empleada doméstica mientras estudiaba corte y confección por correspondencia, y más tarde como costurera profesional en una casa noble madrileña. La moda y la aguja marcaron buena parte de su vida laboral antes de formar su propia familia.

Casada con un zapatero artesano, recuerda con cariño aquellos años en los que ambos compartían oficios manuales y una vida construida desde el esfuerzo.

Su mensaje a las personas mayores: no quedarse en casa

Su llegada a Rivas estuvo ligada inicialmente al apoyo familiar, ayudando a su hija con sus nietos. Fue precisamente entonces cuando comenzó su relación con la natación y las actividades deportivas municipales.

Con el paso de los años, decidió instalarse definitivamente en Rivas Futura, dejando atrás su antiguo piso en Vallecas, donde había vivido durante décadas en un cuarto sin ascensor. Ella misma bromea diciendo que quizá ese fue uno de los secretos de su fortaleza física.

Cuando se le pregunta qué consejo daría a otras personas mayores, su respuesta es clara: seguir en movimiento.

Para Encarna, la clave está en no encerrarse en casa, caminar, relacionarse y mantenerse activa. Una filosofía sencilla que, a sus casi 100 años, sigue poniendo en práctica cada día y que la ha convertido en una auténtica inspiración para muchos vecinos de Rivas Vaciamadrid.

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