Crónicas desde Palestina: la juventud de Rivas relata una experiencia que marca para siempre

Crónicas desde Palestina: la juventud de Rivas relata una experiencia que marca para siempre

Viajar para mirar de frente una realidad silenciada. Ese ha sido, un año más, el objetivo del campo de trabajo en Palestina en el que ha participado juventud de Rivas Vaciamadrid, una iniciativa que cumple diez años de recorrido gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento y la ONG Pallasos en Rebeldía.

Lo vivido durante once intensos días en Cisjordania ha quedado plasmado en una crónica coral firmada por las propias participantes, que narra no solo un viaje físico, sino una experiencia transformadora que atraviesa emociones, conciencia política y compromiso social.

Cruzar fronteras, entrar en otra realidad

La llegada a Palestina marca el inicio de un aprendizaje abrupto. Los controles, los interrogatorios y la tensión constante evidencian desde el primer momento que nada es normal. Tras superar la frontera, el trayecto hacia ciudades como Nablus deja imágenes difíciles de olvidar: asentamientos de colonos, carreteras segregadas y puestos de control que fragmentan el territorio y la vida cotidiana.

Desde el primer día, el grupo comprende que la ocupación no es un concepto abstracto, sino una presencia constante que condiciona cada gesto y cada decisión.

Nablus: infancia, arte y estruendo

En Nablus, el trabajo se centra en colegios y campos de refugiados como Al Ain, donde el juego, el circo y la música se convierten en herramientas de encuentro con la infancia. Entre risas y canciones, la alegría irrumpe como un acto de resistencia, aunque siempre atravesada por la realidad: explosiones cercanas, hospitales de campaña y advertencias que recuerdan el estado de excepción permanente.

La colaboración con colectivos locales como Human Supporters Association (HSA) permite entender cómo el arte y la educación sostienen redes comunitarias frente a la violencia y la impunidad.

Campos de refugiados: vivir sin horizonte

El paso por lugares como Aida Camp, Tulkarem o Nuur Shams confronta al grupo con una realidad extrema. Campos superpoblados, muros de hormigón de ocho metros, cortes de agua prolongados y viviendas demolidas forman parte del día a día de miles de personas.

En estos espacios, el ejército israelí utiliza a menudo los campos como zonas de entrenamiento militar, generando desplazamientos forzosos y una violencia estructural que se hereda de generación en generación. Aun así, proyectos como Lajee Center o la Rebel Circus School demuestran que la dignidad también se construye desde abajo, a través del cuidado, la cultura y la comunidad.

Hebrón: una ciudad partida

La visita a Hebrón deja una de las huellas más profundas. Una ciudad fragmentada por asentamientos de colonos, calles enrejadas, comercios cerrados y vigilancia armada constante. Lo que fue un núcleo histórico y comercial es hoy descrito por sus habitantes como una “ciudad fantasma”, donde la vida palestina sobrevive con enormes dificultades.

La sensación de cárcel a cielo abierto acompaña al grupo durante todo el recorrido, acentuando el peso emocional del viaje.

Derecho internacional, memoria y retorno

En los últimos días, el campo de trabajo incorpora espacios de reflexión y formación, como la visita a la Asociación Badil, donde se aborda el derecho internacional y la situación del pueblo palestino como población refugiada desde la Nakba de 1948.

Las participantes conocen de primera mano cómo el desplazamiento forzoso, el apartheid y la negación del derecho al retorno afectan hoy a millones de personas. La conclusión es clara: la paz solo puede construirse desde la justicia, la reparación y la descolonización.

Volver no es regresar igual

El regreso tampoco es sencillo. Interrogatorios, registros y horas de incertidumbre acompañan la salida del país. Pero el impacto más profundo es interno. Las jóvenes vuelven a Rivas con una conciencia renovada y la convicción de que acompañar y contar es una forma de compromiso imprescindible.

Una experiencia que deja huella en Rivas

El campo de trabajo en Palestina no termina al aterrizar. Continúa en la reflexión compartida, en los relatos que ahora se escriben junto a la infancia ripense y en la voluntad de seguir implicándose desde lo local en una realidad global.

Desde las propias participantes lanzan un mensaje claro a la juventud del municipio: implicarse importa. Porque conocer de primera mano, escuchar y no mirar hacia otro lado es también una forma de transformar el mundo.

Fuente: Ayto de Rivas

Sergio Lombera

Creador y redactor de Rivasvaciamadrid.info, apasionado por contar lo que ocurre en Rivas. Redacto, investigo y comparto las historias que dan vida a nuestra ciudad, con la ilusión de mantenerte siempre bien informado.

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