Rivas inaugura el Parque Mărțișor y se suma a la celebración de la comunidad rumana
Rivas Vaciamadrid incorporó este domingo un nuevo nombre a su mapa urbano: Parque Mărțișor. El espacio, ubicado en el Parque Lineal del barrio de la Luna, nace como símbolo de reconocimiento a la comunidad rumana del municipio y a una tradición que celebra la llegada de la primavera.
La elección del 1 de marzo no fue casual. Esa fecha marca en Rumanía el inicio del Mărțișor, una festividad popular que representa el cambio de estación y que cada año reúne a millones de personas en torno a un pequeño amuleto trenzado en rojo y blanco.
Un gesto simbólico en el espacio público
El acto de inauguración convirtió una zona verde cotidiana en un lugar cargado de significado cultural. El nuevo parque cuenta con un monolito conmemorativo y una placa bilingüe que recuerda el valor de esta tradición.
En la ceremonia participaron representantes municipales, encabezados por la alcaldesa, Aída Castillejo, así como autoridades diplomáticas rumanas y moldavas, entre ellas el cónsul general de Rumanía en Madrid, Tiberiu Trifan, y el embajador de la República de Moldavia en España, Eugen Revenco además de portavoces de diferentes partidos políticos como el caso de Janette Novo o la concejala de Participación Ciudadana Elena Muñoz
Más allá de la parte institucional, el encuentro tuvo un marcado carácter comunitario, con vecinos y asociaciones culturales participando en una celebración que mezcla identidad, tradición y convivencia.
Cuando algunos no quieren a quienes vienen de fuera nosotros, en #Rivas, nos sentimos orgullosos de nuestra comunidad rumana. Y ese sentimiento se ha plasmado hoy en la inauguración del parque #Martisor, un símbolo de amistad y esperanza.#ParticipacionCiudadana @psoerivas pic.twitter.com/JPIoKM4iPu
— Elena Muñoz (@memunoz5) March 1, 2026
El significado del hilo rojo y blanco
El Mărțișor es un pequeño amuleto que se regala el 1 de marzo como deseo de salud y prosperidad. Se lleva prendido durante varias semanas y, según la tradición, se ata a la rama de un árbol cuando florece el primero de la temporada.
El gesto simboliza la despedida del invierno y la bienvenida a la primavera, pero también la esperanza y la renovación. En Rivas, donde la comunidad rumana es la más numerosa entre la población extranjera, la tradición se mantiene viva año tras año.
Cultura, identidad y ciudad
La inauguración del parque no solo supone la denominación de un espacio público, sino también un reconocimiento explícito a la diversidad cultural que forma parte de la identidad de la ciudad.
El acto concluyó con una degustación de mucenici, dulce tradicional vinculado también a las celebraciones de marzo en Rumanía, en un ambiente distendido que combinó protocolo y encuentro vecinal.
Con este gesto, Rivas suma un nuevo espacio simbólico a su paisaje urbano y refuerza la visibilidad de una comunidad que forma parte activa de la vida social del municipio.

