Rivas arropa a las víctimas del masajista detenido mientras la investigación ya identifica a 131 mujeres grabadas
La Plaza de la Constitución de Rivas Vaciamadrid acogió este miércoles una concentración de apoyo a las mujeres presuntamente víctimas del masajista detenido el pasado mes de junio por grabar, supuestamente, a sus clientas mientras se desnudaban en su centro de masajes (centro de masajes Kukai).
Al acto asistieron numerosos vecinos de la ciudad, representantes municipales y varias de las mujeres afectadas, que quisieron visibilizar el impacto emocional que han sufrido tras conocer los hechos. La concentración sirvió para trasladar un mensaje de respaldo a las víctimas y reclamar que la investigación judicial continúe hasta esclarecer completamente lo ocurrido.

Algunas de las víctimas relataron su experiencia en el centro de mansajes
Durante la concentración, una de las clientas afectadas explicó públicamente cómo recibió la noticia de que había sido grabada sin su consentimiento.
La mujer aseguró que sintió una profunda indignación al conocer los hechos y lamentó la vulneración de su intimidad, cuestionando el trato recibido por parte del ahora investigado.
Su testimonio reflejó el sentimiento compartido por muchas de las asistentes, que denunciaron el daño psicológico provocado por unas grabaciones que, según la investigación, se realizaron de manera oculta durante varios años.
La investigación apunta ya a 131 mujeres grabadas
La Guardia Civil ha identificado, hasta el momento, 131 mujeres que habrían sido grabadas entre 2022 y 2025 en el interior del centro de masajes de Rivas Vaciamadrid.
Según ha trascendido, alrededor de una treintena de ellas ya han prestado declaración ante los investigadores y entre las víctimas identificadas figura también una menor de edad.
Los agentes continúan analizando el abundante material intervenido durante la investigación para determinar si existen más personas afectadas.
Una denuncia permitió destapar el caso
La investigación comenzó hace aproximadamente un año, después de que una clienta denunciara haber descubierto una cámara oculta instalada en el techo de la sala donde recibió un masaje.
Tras abandonar el establecimiento y acudir a un centro sanitario, se activó el protocolo de actuación por agresión sexual, lo que permitió a la Guardia Civil iniciar las primeras diligencias.
Por orden judicial, los agentes registraron el local e intervinieron el teléfono móvil del responsable del establecimiento. En ese dispositivo localizaron alrededor de 1.600 vídeos, de los cuales unos 650 mostraban, presuntamente, a mujeres durante las sesiones de masaje, algunas de ellas parcialmente o completamente desnudas mientras se vestían o desvestían.
La investigación apunta a que los vídeos no habrían sido difundidos y que permanecían almacenados en el dispositivo del detenido.
El detenido continúa en prisión
El responsable del centro, un hombre de 60 años, permanece en prisión provisional investigado por presuntos delitos contra la intimidad y agresión sexual.
Mientras avanza el procedimiento judicial, la Guardia Civil mantiene abierta la investigación y ha hecho un llamamiento para que aquellas mujeres que hayan sido clientas del establecimiento y sospechen que pudieron verse afectadas se pongan en contacto con los investigadores para comprobar si figuran entre las personas identificadas.

